viernes, 17 de mayo de 2013

Pandora DATABASE es el primer buscador de biodiversidad mundial

Por Roberto Matellanes colaborador del Instituto Superior del Medio Ambiente


Hoy nace una IDEA, y no como “representación mental de un planteamiento” sino como una Infraestructura de Datos Espaciales Ambientales. Pandora responde a la primera IDEA que permite obtener información ambiental bajo tres niveles analíticos: nivel nacional, nivel europeo y nivel mundial.
Esta pionera plataforma ofrece información ambiental en soporte documental y cartográfico a través de diversas secciones estructuradas a modo de buscador de biodiversidad, ya sea en España o en cualquier parte del mundo.
 
 
Pandora DATABASE es el primer buscador de biodiversidad nacional con un motor de búsqueda propio y autónomo que identifica todos los elementos físicos y biológicos de la IDE nacional, proporcionando información ecológica en una superficie mínima de 1 kilómetro cuadrado. La información ambiental distribuida por las principales IDE provenientes de la Administración, Confederaciones Hidrográficas, el Instituto Geográfico Nacional y otros organismos públicos ha sido estructurada y analizada interrelacionando todos los elementos espaciales de España para documentar de forma sencilla cualquier aspecto ambiental en cualquier parte del territorio Español.
Más de 43 millones de datos ambientales estructurados bajo 76 parámetrosambientales y 10 ámbitos temáticoshacen de Pandora DATABASE un buscador complejo a nivel temático pero sencillo a nivel de búsqueda, siendo una herramienta clave para elaborar inventarios naturales o documentar los inventarios de Evaluaciones de Impacto Ambienta y otros documentos afines.
 
 
A través de Pandora ESPECIE es posible consultar la distribución de más de 16.000 especies estructuradas en 8 grupos taxonómicos con sus mapas de distribución y los países del mundo por los que se distribuyen. 
 
 
 
Pandora NATURA 2000 permite obtener, con un solo clic, la distribución de las especies y hábitats pertenecientes a la Directiva 92/43/CEE, mostrando la información ecológica de más de 1.700 especies y hábitats repartidos por toda Europa a lo largo de 24.400 espacios Natura 2000. Estados de conservación, número de individuos, aislamiento, representatividad o superficies, son analizadas por parámetros para cada especie y hábitat de forma individual y personalizada en cada lugar.
 
 
Las aplicaciones de Pandora LEY y Pandora DOC permiten acceder a una extensa librería de publicaciones y legislación ambiental de carácter nacional y europea, ilustrando sus referencias bibliográficas, autoría, año o fuentes, y permitiendo su consulta y descarga online.

 
GEO complementa la información a través de su base de datos de cartografía ambiental a nivel nacional y mundial, revisada, actualizada y proveniente de las principales Infraestructuras de Datos Espaciales en Internet.
Minuciosamente meditada, la plataforma, intentará invertir la sistemática de búsqueda en materia de medio ambiente de manera que los técnicos no sean los que busquen la información sino que la información nos busque a nosotros gracias a una sencilla coordenada. De esta forma, se optimizan los esfuerzos por buscar información ambiental y, con una sola búsqueda, se nos despliega la riqueza del conocimiento científico y técnico existente hasta ahora en materia de medio ambiente.
Deseando hacer de Pandora una pandemia, podéis abrir esta peculiar “caja”, y registraros de forma gratuita, en www.proyectopandora.es. También es posible consultar la información disponible que maneja la web a través del manual de uso documental de Pandora.


Veamos un ejemplo: Los SIG y los datos bioclimáticos


Aunque empleemos los Sistemas de Información Geográfica para generar principalmente mapas, también sirven para obtener información asociada a otros datos que, en principio, nuestros ojos no ven y pueden ser analizados de otra manera más visual con ayuda de los SIG.
Los mapas de distribución de especies nos ayudan a identificar las zonas por las que se reparte dicha especie, pero… ¿podemos saber algo más? La respuesta es… sí. Estos modelos de distribución nos muestran cada rincón por los que ha sido inventariada o descrita una especie. Un ejemplo de ello lo vemos, a continuación, con la distribución del Bengalí rojo (Amandava amandava).
 

Distribución del Bengalí Rojo.
 
Si extraemos, por ejemplo, información climática de todos los puntos de España y enfrentamos estos datos climáticos con los que proporciona la especie, podemos identificar las cualidades climáticas del nicho ecológico en el que vive. De esta manera podemos advertir los principales parámetros en los que se mueve esa especie para identificar zonas potenciales de distribución. Así, por ejemplo, vemos que el Bengalí rojo tiene una tendencia a distribuirse en zonas de entre 14ºC y 19ºC de media frente a valores de precipitación de entre los 450 mm y los 900 mm ocupando un nicho climático específico (valores en rojo) y contrastable con el resto de valores posibles en la Península (valores en gris).
 

Cualidades climáticas del nicho ecológico de Amandava Amandava
 
El jugar con la información climática de las especies nos puede ayudar a elaborar infinidad de gráficos y advertir cualquier indicio o tendencia en los mismos respecto a sus parámetros climáticos. Ejemplo de ello podemos verlo con el hábitat 9120 (Hayedos acidófilos atlánticos con sotobosque de Ilex y a veces de Taxus) donde su patrón de distribución sigue una tendencia lineal y agrupada cuando se contrasta con valores climáticos a nivel nacional.
 

Clima del Hábitat 9120
 
Estos patrones de distribución pueden ser determinantes para identificar los rangos o elaborar mapas de distribución de las especies pudiendo identificar las zonas donde, climatológicamente, es más probable encontrar a una especie e incluso advertir de diferentes poblaciones de una misma especie. Ejemplo de ello lo encontramos al analizar los datos de altitud y temperatura de la Ganga común (Pterocles alchata) en los que podemos diferenciar claramente cinco agrupaciones climáticas de datos que representan cinco grupos poblacionales dispersos dentro de la Península. Todos y cada uno de ellos diferentes a los demás sin seguir un modelo de distribución homogéneo.
 

Distribución Ganga común
 
Estos análisis sugieren que, si bien un mapa de distribución aporta información, los datos ocultos de las especies que nuestros ojos no ven, en principio, pueden aportar mucho más y ayudarnos a identificar patrones de distribución.
Una vez más queda demostrado que datos de calidad, bases de datos, programas estadísticos o la ayuda de otras herramientas como MaxEnt son claves para jugar y representar este tipo de información con ayuda de ArcGIS.

jueves, 16 de mayo de 2013

La importación de residuos en España

En las últimas semanas se está abriendo un debate en España sobre la importación de residuos provenientes de terceros países para que sean tratados en las plantas especializadas que tenemos en nuestro país. El hecho de que muchas administraciones públicas se dedicaran a promover instalaciones en los años de bonanza económica, sin tener en cuenta que las empresas privadas del sector tenían capacidad de sobra para tratar los residuos que se generaban en España, ha ocasionado en la actualidad una sobrecapacidad del sector. Si a esta situación le sumamos la caída de la actividad industrial en España, obtenemos un escenario tan negativo como el actual.
 
Hay que destacar que este tipo de traslados de residuos está contemplado y regulado por la Unión Europea. El Reglamento 1013/2006 indica los tipos de residuos y tratamientos (eliminación o valorización) para los que es necesaria una notificación de traslado al órgano competente y las razones por las que puede oponerse a dicho traslado. Una cuestión ampliamente aceptada en la UE siempre que se realice bajo el estricto cumplimiento de la legislación europea. La especialización de algunos tratamientos para los que no pueden existir instalaciones en todos los Estados de la UE o determinadas situaciones en las que no existe capacidad de tratamiento suficiente, son algunos de los motivos que apoyan los traslados.
 
También debemos tener en cuenta que las instalaciones son explotadas según las autorizaciones concedidas y controladas por los órganos competentes, según las mejores técnicas disponibles. De acuerdo con la Agencia Europea de Medio Ambiente los países con mayor nivel de importación de residuos son Noruega, Alemania, Bélgica, Suecia, Holanda y Dinamarca, es decir, son los países con mayor conciencia ambiental y con mayor calidad en los tratamientos lo que importan más residuos.
 
En contra están las necesidades de control relacionadas con la emisión a la atmósfera de sustancias y muy especialmente el riesgo de emisión de dioxinas y furanos. La eficacia de las instalaciones es limitada y el residuo en cualquier caso no desaparece, dando lugar a un muy importante volumen de escorias y rechazos del proceso que habrá que gestionar adicionalmente. El verdadero problema no es tanto que exista la valoración como la tendencia a que ésta sea la salida directa a residuos con potencial de reciclaje y que sería más adecuado gestionar a través de otros canales.
 
 
Consulta del artículo completo: España importa basura para incinerar y verter

miércoles, 15 de mayo de 2013

Los megaparques eólicos necesitan mejores modelos informáticos

Las interacciones entre cientos de turbinas de viento hacen que la potencia de salida sea difícil de predecir.
 
Dado que la energía eólica es cada vez más barata, los desarrolladores de parques eólicos están elaborando planes para crear parques un orden de magnitud más grande que cualquiera de las existentes hoy día, algunos de ellos con más de 1.000 turbinas. Pero existe un gran problema: la economía de los parques eólicos depende de predicciones precisas sobre la potencia de salida, y es mucho más difícil modelar el comportamiento de parques eólicos de gran tamaño.
 
A una escala de entre varios cientos y más de mil turbinas eólicas, simular la interacción entre tantas turbinas bajo una gama de diferentes condiciones climáticas puede ser demasiado complejo para los modelos informáticos actuales. La cuestión podría tener profundas implicaciones en el coste de la energía eólica y su capacidad de aumentar su escala hasta lograr sustituir grandes cantidades de combustibles fósiles.
 
Hace unos cinco años, la pobre recopilación de datos y el uso de modelos informáticos ineficaces hacía que los desarrolladores eólicos tuvieran propensión a sobreestimar la producción de energía de sus granjas en más del 10 por ciento, una cantidad suficiente como para destruir los beneficios y en algunos casos impedirles pagar los préstamos. Los modelos han mejorado, pero el uso de parques eólicos más grandes, y la creciente prevalencia de los parques eólicos comunes construidos lo suficientemente cerca entre sí como para interferir unos con otros, hace que la cuestión se esté planteando de nuevo.
 
Imagen: Una simulación muestra los efectos de las estelas de turbulencia en las turbinas eólicas situadas corriente abajo. La turbulencia afecta al aire hasta a una altura de un kilómetro por encima del suelo.
 
Algunos investigadores y expertos de la industria señalan que aunque los modelos informáticos hayan mejorado en la estimación de la producción de los parques eólicos típicos de entre 50 y 100 generadores, tendrán problemas a escalas mucho más grandes. Si tuvieran que hacerlo con 1.000 turbinas de viento, los instrumentos usados por la industria empezarían a no ser capaces de funcionar.
Hay miles de millones de dólares en juego, y por tanto los desarrolladores de los nuevos y enormes parques eólicos están tomando medidas extraordinarias para tratar de predecir la potencia de salida.
 
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Los desarrolladores de los proyectos miden la velocidad del viento, la dirección, temperatura y otras condiciones meteorológicas en el lugar durante cinco años (dos años es el tiempo estándar). Se recopilan datos de torres meteorológicas repletas de sensores y elevadas entre 60 y 80 metros, junto con mediciones de radar basadas en el sonido (denominado 'sodar') capaces de escanear el viento a altitudes de hasta 200 metros, la altura de algunas turbinas.
Los desarrolladores también han utilizado superordenadores para usar los datos con los últimos modelos informáticos, desarrollados para tener en cuenta el modo en que los aerogeneradores interactúan entre sí. A medida que el viento se mueve a través de ellas, las turbinas generan estelas que pueden interferir en el funcionamiento de las turbinas situadas más abajo en la corriente.
 
Un problema de los modelos actuales es que no representan con precisión la variabilidad del viento, no solo a nivel del suelo, sino incluso a cientos de metros por encima del nivel de los aerogeneradores. Se han desarrollado modelos de la forma en que los parques eólicos de gran tamaño perturban el aire hasta un kilómetro por encima de ellos. En base a algunas de sus simulaciones, ha demostrado que las turbinas de hecho deben colocarse a una distancia dos veces mayor de la habitual para sacar el máximo provecho del viento. No obstante, los modelos actuales todavía no pueden predecir con exactitud el rendimiento de grandes parques eólicos, y solo observan dicho rendimiento a velocidades promedio del viento. Además, el rendimiento de la turbina de viento puede variar mucho en función de las diferencias en las condiciones del viento.
 
Sin embargo, aunque los nuevos modelos informáticos están identificando las dificultades que pueden encontrarse los grandes parques eólicos, también están trayendo buenas noticias. Se ha mostrado, por ejemplo, que la turbulencia, aunque puede ser un problema, también es esencial para los grandes parques eólicos. Sin ningún tipo de turbulencia, las primeras filas de un parque eólico esencialmente bloquearían el viento, limitando el número de filas que se podrían instalar. La turbulencia, en realidad, hace que el viento que pasa por arriba del parque eólico vaya hacia abajo. Como resultado, la última fila de un parque eólico, aunque recoge un poco menos de energía que la primera fila, aún así puede generar electricidad, siempre que las turbinas de viento estén suficientemente separadas. La mala noticia es que en los grandes parques eólicos, la gente no sabe muy bien cómo manejar la turbulencia. La buena noticia es que se puede hacer que el parque sea tan grande como se quiera, porque se puede hacer bajar el aire desde arriba.
 



























Imagen: Principales averías de un aerogenerador
 
Los modelos también se pueden utilizar para optimizar el diseño y la operación de las turbinas de viento. Las que estén en la primera fila, por ejemplo, pueden ser programadas para orientar sus aspas y permitir que pase más viento por ellas, lo que mejora el rendimiento de las turbinas en las filas posteriores, y así se aumenta la producción de todo el parque eólico.
 
El uso de modelos informáticos mejorados será algo crucial para reducir el coste de la energía eólica. Cuanto más precisos sean los modelos y más seguro esté el desarrollador, menor será el coste de financiamiento.