jueves, 5 de diciembre de 2013

Gestión de biorresiduos de competencia municipal

La gestión de los Biorresiduos está considerada por muchos expertos como la columna vertebral de un buen sistema de gestión de residuos. Varias son las razones que lo justifican.
En primer lugar, si se recogen de forma separada y se someten a tratamiento biológico, se obtiene una enmienda orgánica muy valiosa que puede utilizarse como componente de sustratos y para incrementar el contenido en materia orgánica de los suelos, mejorando la fertilidad y el rendimiento de los cultivos. Puede ser especialmente necesaria en las zonas donde los suelos son más deficitarios en materia orgánica y tienen mayores problemas de erosión y riesgo de desertificación.
Al mismo tiempo, la recogida separada y gestión diferenciada de los Biorresiduos es uno de los mecanismos más efectivos para dar cumplimiento a la Directiva 1999/31/CEE, relativa al vertido de residuos, y reducir drásticamente la entrada de material biodegradable en los vertederos con la consiguiente reducción de las emisiones de metano asociadas a la degradación de la materia orgánica en condiciones anaerobias. Por otro lado, la presencia de Biorresiduos como material no solicitado en el resto de fracciones recogidas separadamente, comporta una reducción de la eficiencia de separación de dichas fracciones en las plantas de tratamiento y una pérdida de la calidad de los materiales recuperados.
El objetivo de esta Guía es exponer los beneficios de la gestión diferenciada de los Biorresiduos y mostrar las diversas opciones de gestión de acuerdo con la jerarquía de residuos, a la vez que proporcionar una serie de instrumentos y recomendaciones para facilitar una gestión integrada y óptima de esta fracción. Adicionalmente se presenta una recopilación de experiencias de interés, principalmente desarrolladas en el territorio español y en otros países de la Unión Europea.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Un paso de gigante para la protección de las abejas


El 1 de Diciembre, después de casi 20 años de inacción, entró en vigor en la Unión Europea la prohibición de tres insecticidas muy peligrosos para las abejas. Aunque es un paso muy importante y decisivo, sin duda no es suficiente para que las abejas y el resto de polinizadores vuelvan a volar tranquilas y puedan seguir haciendo lo que mejor saben hacer, polinizar.

Es, sin duda, la demostración de la voluntad de la Comisión Europea de salvaguardar estos insectos imprescindibles para el equilibrio ecológico, para la agricultura y por lo tanto para que nuestros platos se puedan seguir elaborando con una diversidad de alimentos nutritivos y llenos de colores. Al menos una tercera parte de lo que comemos depende de la polinización y, en particular, de la efectuada por las abejas… ¡las más de 20.000 especies de abejas que existen en el mundo!

Sin embargo, la prohibición de los tres neonicotinoides (la clotianidina y el imidacloprid - el insecticida más vendido en el mundo - de Bayer y el tiametoxam de Syngenta) tiene muchos “peros”: se trata de una prohibición temporal (dos años a partir del día 1 de Diciembre) y parcial (no se aplica a todos los cultivos ni a todos los usos). Aquí puedes consultar un análisis exhaustivo de la prohibición.

Esta prohibición debe ser reforzada, debe ser permanente y total, además hay muchos otros plaguicidas peligrosos para las abejas y demás polinizadores, como los identificados en el informe de Greenpeace “El declive de las abejas. 


martes, 3 de diciembre de 2013

Lunes sin carne

El consumo de carne en las cantidades actuales es dañino, tanto para nuestra salud como para el medio ambiente. En los países desarrollados se consume hasta cuatro veces la cantidad de carne recomendada por los nutriólogos. 


Lunes Sin Carne (Meatless Monday) es un movimiento dedicado a mejorar la salud humana y la del planeta al mismo tiempo, a través del simple acto de comer carne un día menos cada semana. La producción y consumo de la carne están vinculados a varias consecuencias no deseables desde la obesidad hasta el cambio climático. 

La idea de Lunes sin carne originó durante la Primera Guerra Mundial cuando el gobierno de los Estados Unidos pidió que los ciudadanos dejaran de comer carne los lunes y trigo los miércoles como un apoyo a las fuerzas armadas. La campaña gubernamental fue muy exitosa y se volvió a repetir en la Segunda Guerra Mundial.
En el 2003 se reanudó el movimiento en forma de una campaña de salud pública. Con la participación activa del Centro para un Futuro Habitable de la Universidad de Johns Hopkins, el nuevo programa de Lunes Sin Carne se ha convertido en un movimiento mundial con un enfoque en las enfermedades evitables vinculadas al consumo de carne en exceso.

En Noruega se impone dieta vegetariana para combatir el cambio climático

Las autoridades militares en Noruega anunciaron un plan para imponer una dieta vegetariana a sus tropas una vez por semana para combatir un nuevo enemigo: el cambio climático. Según el ejército, la comida de los lunes no incluirá carne para reducir el consumo de alimentos considerados perjudiciales para el medio ambiente y cuya producción contribuye de manera desproporcionada al calentamiento global.
Un informe publicado en 2006 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) concluyó que la industria de ganadería emite más gases de efecto invernadero que el sector de transporte. Añade que también es una de las principales causas de degradación de aguas y tierra. 

Según una organización de protección del medio ambiente en Noruega, The Future is in Our Hands (El Futuro está en Nuestras Manos), el noruego promedio consume más de 1.200 animales en su vida, incluyendo 1.147 pollos, 22 corderos, seis vacas y 2,6 venados.

Lunes sin carne en el país de la hamburguesa

El municipio de Los Ángeles acaba de implementar en más de 1.000 colegios los llamados lunes sin carne (Meatless Mondays), que consisten en ofrecer un menú estrictamente vegetariano a los estudiantes un día a la semana.

La medida se instauró inicialmente en algunas Escuelas de Salud Pública de Nueva York, y San Francisco fue la primera ciudad que lo implementó en su red escolar. Lo hizo en 2010 y entonces se bautizó como el Día Vegetariano.

La medida tiene también un importante ángulo medioambiental. Sus promotores destacan las ventajas de un menor consumo cárnico no solo en la salud sino también en el medio ambiente, dada la gran cantidad de recursos naturales necesarios para producir carne. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió un comunicado en 2010 urgiendo a que los países actúen para “promover una dieta más acorde con el entorno, mejor para combatir el hambre y para reducir significativamente su impacto en el planeta”. La FAO estimó entonces que la producción de ganado era responsable de hasta el 18% de las emisiones de gases invernadero.